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Centro Cultural El Sitio / CILCA 2007. Guatemala, miércoles 18 de abril de 2007.

CILCA 2007 - Bienvenidos a Guatemala

Estimados amigos de CILCA:

Sean bienvenidos al XV Congreso Internacional de Literatura Centroamericana. De parte de F&G Editores les deseamos una fructífera y placentera estancia en Antigua Guatemala.

Así mismo esperamos contar con su presencia en la presentación de la novela “El informante nativo” del escritor guatemaleco Ronald Flores.

Evento Realizado en Centro Cultural El Sitio. 5ª Calle Poniente, No. 15, La Antigua Guatemala. Guatemala, miércoles 18|04|2007. [Fotografías] [+].

Diario de Centroamerica / Suplemento CILCA 2007. Pag. 3. Guatemala, jueves 19 de abril de 2007.

Nuevos libros serán presentados

Diario de Centroamerica

"El informante nativo de Ronald Flores por F&G Editores. Es la historia de Viernes, un niño indigena que llega a la ciudad de Guatamala, acompañando a sus padres, provenientes de lo más profundo de la selva lacandona, para buscar, por medio del estudio, los motivos que llevaron a la civilización Maya hacia la destruccion. Mientras Viernes se consagra a la investigación arqueológica del destino de una de las civilizaciones más fascinantes de la historia, sus hermanos menores descubren los desafíos y los obstáculos de un presente convulso y avasallador.

Prensa Libre / Cultura. Pág. 61. Guatemala, miércoles 2 de mayo de 2007.

Nueva novela de Ronald Flores

El informante nativo morir”, es la nueva novela de Ronald Flores que será presentada mañana.

La nueva publicación es la historia de un niño que llega a la ciudad, proveniente de lo más profundo de la selva lacandona, para estudiar las instituciones, los procesos económicos y las relaciones sociales que conformaron la vida de sus ancestros. Aparte del relato de la educación sentimental de Viernes, El Informante nativo es la historia de la adaptación inconclusa de una familia a la ciudad más grande de Centroamérica.

El acto de presentación se llevará a cabo en el Centro Cultural de España, Distrito Cultural 4 Grados Norte, vía 5, 1-23 zona 4, a las 19 horas. Los comentarios estarán a cargo de Estuardo Zapeta, Oswaldo Salazar, Beatriz Cortez y el autor.

Ronald Flores (1973) obtuvo una licenciatura en Educación en la Universidad del Valle de Guatemala y una maestría en Literatura Comparada en la University of Texas en Austin. Ha publicado las novelas Último silencia, 2005; The señores of Xiblablá, 2003; Conjeturas del engaño, 2004; Stripthesis, 2004; Un paseo en primavera, 2007. Los cuentos, El cuarto jinete, 2000; Errar la noche, 2000; El vuelo cautivo, 2004 y La sonrisa irónica, 2005.

Prensa Libre / Agenda cultural. Pág. 59. Guatemala, jueves 3 de mayo de 2007.

Literatura

El informante nativo Hoy, presentación de la novela, editada por F&G Editores, de Ronald Flores. Comentarios a cargo de Oswaldo Salazar, Estuardo Zapeta y Beatriz Cortez.

Centro Cultural de Españabr> Distrito Cultural 4 Grados Norte, vía 5, 1-23 zona 4
19 horas

Entrada libre.

Diario La Hora / Cultura, farándula y más Pág. 59. Guatemala, jueves 3 de mayo de 2007.

Presentación

Hoy, a las 19:00 horas en el Centro Cultural de España (Vía 5 1-23 zona 4), se hará la presentación del libro "El informante nativo" del autor guatemalteco Ronald Flores. Comentarios a cargo de Oswaldo Salazar, Estuardo Zapeta y Beatriz Cortez. Entrada libre.

Diario de Centroamérica / Cultura y Farándula. Pág.. 13. Guatemala, jueves 3 de mayo de 2007.

 

» Nuevo libro de Ronald Flores será presentado hoy jueves 3 de mayo.

El informante nativo

Cultura y Farándula

La editorial F&G editores hará entrega del libro El informante nativo a su autor, el escritor guatemalteco Ronald Flores; actividad que tendrá lugar hoy, jueves 3 de mayo, a la 19:00 horas, en el Centro Cultural de España (Vía 5, 1-3 zona 4; en 4 Grados Norte.

Los comentarios acerca de la obra estarán a cargo de los escritores: Ronald Flores, autor del libro; Estuardo Zapeta, Oswaldo Salazar y Beatriz Cortez. Esta obra consta de once interesantes capítulos, con otros tantos interesantes temas: Mundo perdido, Kaminal Juyú, Encomienda, La caída de Pacal, Tzolquin, Xibalbá, Tulum, Palenque, Global Mueum, Cancuén y Puñal de obsidiana.

El informante nativo es la historia de un niño que llega a la ciudad, proveniente de lo más profundo de la selva lacandona, para estudiar las instituciones, los procesos económicos y la relaciones sociales que conformaron la vida de su ancestro.

“Viernes nació, mientras su padre trabajaba como peón en las excavaciones del Mundo Perdido de la Ciudad de la Voces , conocida por la voz aborigen de Tikal. Fue en el lugar de los árboles, que también han llamado jardín de la eterna primavera, una tierra montañosa y selvática en la cintura de América”.

“Sucedió en la última mitad del siglo veinte, después de la detonación de las bombas atómicas. Adonde inicia este relato, los acontecimientos que alteraron el curso de la historia llegaron tan solo como un leve rumor arrastrado por el viento o por las aves migratorias. Nada de aquello importaba en lo más profundo de la selva tropical, en el corazón del bosque lluvioso, para aquél grupo de aborígenes aislados de la vorágine de la civilización occidental”

Aparte del relato de la educación sentimental de Viernes (su paso por la escuela, el colegio y la universidad privada de la cual se gradúa como arqueólogo). El informante nativo es también la historia de la adaptación inconclusa de una familia a la ciudad más grande de Centroamérica.

Mientras Viernes se consagra a la investigación arqueológica del destino de una de las civilizaciones más fascinante de la historia, su hermano menor descubre los desafíos y los obstáculos de un presente convulso y avasallador.

Del autor:
Nació en Guatemala en 1973. Obtuvo una licenciatura en Educación de la Universidad del Valle de Guatemala y una Maestría en Literatura Comparada en la University of Texas en Austin. Fue becario Fulbright y columnista de prensa. Se ha desempeñado como catedrático universitario y consultor sobre asuntos políticos, juventud y cultura. Ha publicado la siguiente obra: Novela: Ultimo silencio (2005), The señores of Xibalbá (2003), Conjetura del engaño (2004) Stripthesis (2004), Un paseo en primavera (2007). Cuento: El Cuarto Jinete (2000), Errar la noche (2000). Ensayo: Maíz y palabra (1999), El vuelo cautivo (2004), La sonrisa irónica (2005).

Prensa Libre / Weekend. Pág. 6. Guatemala, 4 de mayo de 2007.

El informante nativo

La décima obra literaria del escritor y periodista guatemalteco Ronald Flores apuesta por un análisis existencial, narrado desde la perspectiva de Viernes, su personaje central. "Nació mientras su padre trabajaba como peón en las excavaciones del Mundo Perdido de la Ciudad de las Voces, conocida por la voz aborigen de Tikal" escribe Flores.

Diario La Hora / Cultura, farándula y más Pág. 22. Guatemala, viernes 4 de mayo de 2007.

Presentación de El informante nativo

Por: Mario Cordero

Ayer se presentó la novela El informante nativo del escritor guatemalteco Ronald Flores. El evento tuvo lugar en el Centro Cultural de España. La presentación gozó de los comentarios de Oswaldo Salazar, Estuardo Zapeta y Beatriz Cortez.

El informante nativo es la historia de Viernes (como el aborigen amigo de Robinson Crusoe), quien desde su nacimiento estuvo ligado a los trabajos arqueológicos de excavaciones mayas.

De forma muy natural, Viernes decide estudiar arqueología. Ya sea por su trabajo de tesis o por su labor profesional, debe vincularse y adentrarse en sitios y conceptos de origen maya: Kaminaljuyú, Tzolkin, Xibalbá, Palenque, Cancuén, etc.

Con esto, el lector puede intuir que se valora la cultura maya, sobre todo la ancestral. Pero, en la novela también se sopesan otros valores culturales, que le dan equilibrio.

La novela parece interesante, sobre todo en la estructura y en la técnica narrativa.

Ronald Flores nació en 1973. Es licenciado en Educación, y tiene una maestría en literatura comparada.

Como narrador, posee ya un buen número de publicaciones. Entre ellas, los libros de cuentos Errar la noche, y El cuarto jinete. Como novelista, The señores de Xiblablá, Conjeturas del engaño, Stripthesis, Último silencio y Un paseo en primavera.

También ha publicado como ensayista, con sus obras Maíz y palabra, El vuelo cautivo y La sonrisa irónica.

Diario La Hora / Cultura, farándula y más Pág. 23. Guatemala, viernes 1 de junio de 2007.

El cura y el peluquero*
"El informante nativo" de Ronald Flores

Por: Mario Cordero

Recientemente, la editorial F&G presentó la novela "El informante nativo", del escritor guatemalteco Ronald Flores. La historia trata sobre una familia de lacandones que emigra hacia la ciudad capital, ya que el padre, llamado Viernes, decide que sus hijos deben lograr un éxito mayor que él.

Así es como él, su esposa Ixquic, y su hijo, llamado también Viernes, van a la ciudad de Guatemala, instalando su vivienda en un barranco. Desde ahí, empieza la lucha del padre, la madre y todos los hijos que vendrán.

Viernes hijo y Mayarí logran éxito en los estudios; Balamse va de "mojado" a los Estados Unidos. Ixchel es una desnudista; Atanasio, un sanguinario líder de una mara. Como se ve, este éxito es alcanzado a través de distintas actividades.

La novela es realmente muy interesante, en ciertos pasajes hasta divertida; pero su principal característica es que es una novela intelectual, debido a que hay muchos conceptos, metáforas, alegorías, de las cuales se puede reflexionar, y comprender el mensaje que el autor nos quiere dar a entender.

Flores recuerda en este libro el mito de Hun Hunahpú, el semidiós maya del Pop Wuj que fuera vencido y muerto por los señores de Xibalbá; pero logra inseminar a dos gemelos a la princesa Ixquic; luego, sus dos hijos se vengarían de su muerte.

En este sentido, el padre de la familia constantemente reflexionaba sobre el hecho de que la conquista española en Guatemala, desplazó del poder a los grupos indígenas. Por tal razón, como Hun Hunahpú, ya vencido, desea que sus hijos sean quienes recuperen ese sitio de privilegio.

La historia de Viernes hijo es la más interesante, ya que es la que le da el sentido al libro. Cuando aun la familia se encontraba en la selva petenera, su padre observo que él era muy inteligente, y le marco el camino pare que alcanzara el éxito.

Viernes hijo era muy inteligente y estudioso. Con el transcurso de los anos, logra llegar a la universidad estatal, pare estudiar antropología. Ahí, recite una beca para la mejor universidad privada del país, pare estudiar lo mismo, con todos los gastos pagados, casa, comida, y hasta un sueldo bastante alto, con la única condición que, al graduarse, debía trabajar pare la organización secrete "Global Museum", y dar todo su esfuerzo, todas sus investigaciones a esta entidad.

Viernes se da cuenta que la beca no es pare apoyarlo en su esfuerzo, y que a través de ello no podrá alcanzar el poder, tal como había contemplado su padre. En vez de ello, Viernes piensa que "Global Museum" y la universidad donde estudia, lo están utilizando, como una estrategia más pare preservar la conquista de los indígenas, que inició hace 500 años.

Metafóricamente, Ronaldo Flores ofrece una visión novelada de la realidad indígena, no desde dentro, pero sí bastante cercana a la realidad. La lucha de la familia de Viernes es la de los indígenas guatemaltecos, que buscan el éxito por cualquier medio, pero sin lograrlo, pues los grupos hegemónicos aun siguen cerrando las filas.

"Global Museum" es la representación del mundo globalizado, que desean la integración de todas las personas, incluso los indígenas, pero sin dejar que estos sobresalgan.

A mi criterio, esta es una de las mejores novelas publicadas en los últimos años.

FICHA TÉCNICA: Flores, Ronald. El informante nativo. F&G Editores, 2007, 211 páginas.

* Don Quijote de la Mancha, primera parte, capítulo 6.

Prensa Libre / Cultura. Pág. 79. Guatemala, lunes 18 de junio de 2007.

 

“Yo soy académico así que trato de hacer una mezcla entre mi preparación y mi creatividad”.

Ronald Flores: “Me gustaría tener una carrera fructífera”

Por: Lucía Herrera

En marzo y abril de este año, Ronald Flores vio publicadas sus últimas dos novelas, Un paseo en primavera y El informante nativo. Licenciado en Educación por la Universidad del Valle de Guatemala, con una maestría en Literatura Comparada en la University of Texas, Austin, a sus 33 años, este escritor guatemalteco ha publicado once libros, entre novelas, cuentos y ensayos. En esta entrevista comenta acerca de las publicaciones y su carrera literaria.

En este año usted publicó dos novelas con un mes de por medio entre cada una de ellas ¿tuvo algún motivo en especial?

Fue una coincidencia editorial. El informante nativo se lo había propuesto en febrero del 2005 a Fernando Cifuentes, buen amigo y editor que falleció hace un año, luego platicamos nuevamente en diciembre del mismo año y me dijo que quería publicarla en febrero del año pasado, pero ya no pudo. Después se la presenté a Raúl Figueroa (editor de F&G), pero todo lleva su proceso y su tiempo. La otra, Un paseo en primavera se la presenté a Artemis Edinter a finales de octubre del año pasado y salió bastante rápido. Algunas personas piensan que eso me ayuda, otras que me perjudica, pero realmente fue pura coincidencia.

¿En cuánto tiempo escribe una obra?

Cada obra lleva su ritmo. Por ejemplo, El informante nativo la comencé a escribir en 1994, incluso le mostré un manuscrito final a algunos colegas, después tuve otro manuscrito informal en el 2001, pero la terminé en el 2005. Un paseo en primavera fue un poco más rápido, siempre estoy trabajando en una obra nueva y revisando algunos manuscritos terminados. Uno trata de escribir cuando está inspirado.

¿De qué forma se prepara antes de escribir una obra?

Siempre tengo alguna idea inicial que me gustaría trabajar y empiezo a escribir sin saber si va a ser una novela o un cuento. El tema dicta la pauta. Yo soy académico así que trato de hacer una mezcla entre mi preparación y mi creatividad. Me documento mucho sobre el tema, hago investigaciones de campo y lo uno a lo que he vivido. Un paseo en primavera aborda el tema del turismo, tengo muchos amigos extanjeros que me han venido a visitar, entre ellos una pareja maravillosa con la que hice un recorrido por Guatemala, y ellos me dijeron que escribiera y yo dije “me gusta y conozco mi país, me encanta recorrer los lugares estereotipados de turismo” y eso, unido a una atractiva historia, le dieron forma a la novela. En El informante nativo quise abordar el tema étnico tan problemático en Guatemala y del que he investigado y conozco mucho, así que hice una novela más seria.

Usted ya había empezado a escribir cuando se fue a estudiar a Estados Unidos. ¿De qué manera influyó este viaje su producción literaria?

El estudio abre la perspectiva de conocimiento y de experiencias humanas, yo creo mucho en la academia y la formación rigurosa y disciplinada, así que tuve mucha suerte de haber ido a donde fui. En Austin, Texas, hay autoridades de primer nivel, y mucho debate intenso, democrático y respetuoso pero con mucha profundidad, en cambio en Guatemala nunca tuve esos espacios de discusión crítica de autores del mundo intelectual. Además, tuve acceso a muchos libros, podía leer lo que quisiera porque la biblioteca de Austin es una de las más grandes en América Latina. Allí se puede consultar cualquier material, desde las cartas de Cristóbal Colón y (Hernán) Cortés hasta manuscritos originales como el de Rayuela. Mi visión de la literatura antes de irme era bastante ingenua y después fue mucho más informada. Hay temas que cuando uno es joven tiene el entusiasmo pero no la madurez narrativa ni la técnica para abordarlos con soltura y profundidad, y eso sólo lo da la preparación y la experiencia.

Hasta el momento ¿cómo evalúa su propia obra literaria y qué espera como escritor?

Me gustaría tener una carrera fructífera porque es algo a lo que le he entregado lo mejor de mis últimos años. Creo que estoy empezando, calentando motores. Dicen que los novelistas empiezan a los 40 años, esta es mi sexta novela y mi onceavo libro, y no tengo 40 años todavía, así que he tenido mucha suerte. Me gustaría seguir produciendo pero es algo que no puedo determinar porque, aunque me pusiera un horario para escribir, si no hay motivación de nada sirve. Yo he contado con el favor de los lectores, editores y críticos y espero continuar así. El problema es creérselo y dejar de esforzarse al máximo. Hay muchos temas que quiero abordar, géneros que quiero tratar, lo importante es estar en la actitud de querer innovarse.

Visite su página web www.ronaldflores.com.

Bibliografía: Producción literaria

Ronald Flores ha publicado los siguientes títulos:

The señores of Xiblablá (2003), novela.
Último silencio (2005), novela ganadora del Premio Mario Monteforte Toledo.
Conjeturas del engaño (2004), novela.
Stripthesis (2004), novela.
Un paseo en primavera (2007), novela.
El informante nativo (2007), novela.
El cuarto jinete (2000), cuento.
Errar la noche (2000), cuento.
Maíz y palabra (1999), ensayo.
El vuelo cautivo (2004), ensayo.
La sonrisa irónica (2005), ensayo.

Prensa Libre / Revelaciones. Pág. 60. Guatemala, viernes 13 de julio de 2007.

El informante nativo

Por: Margarita Carrera

Ronald Flores, con sus 33 años, es considerado uno de los más talentosos y prolíficos escritores guatemaltecos.

Once son los libros que ha publicado: novelas, cuentos, ensayos. F&G le acaba de editar su última novela: “El informante nativo”, una obra que discurre sobre el mundo aborigen (Ronald evita el apelativo indígena o maya), al narrarnos la historia de un niño llamado, igual que su padre, Viernes, proveniente de la selva lacandona. Con respeto y veneración, Flores se acerca a la cultura prehispánica, vista y estudiada por él como lo más noble y sabio que el mundo americano encierra. El joven Viernes da sus primeros pasos dentro del seno de una pequeña comunidad de trabajadores en un sitio arqueológico de Tikal. Allí los estudiosos tratan de descifrar el gran misterio que envuelve el pasado de los aborígenes que han sido capaces de construir sitios tan majestuosos: “Buscaban rastros de la grandeza precolombina en el Mundo Perdido de Tikal, con una devoción que tornaba el trabajo arqueológico en una profesión de fe”. Profesión que hace suya el escritor al transmitirnos los hondos estudios que ha realizado sobre dicha cultura. El grupo de arqueólogos incita a los padres de Viernes abandonar su trabajo como excavadores en Tikal e irse a vivir a la ciudad, con el objeto de que su hijo pueda prepararse para descifrar el misterio que encierran sus nobles antepasados. Ya en la ciudad, el padre (también llamado Viernes) tiene que ganarse la vida con los más diversos y humildes oficios.

En la más cruel pobreza nacen sus hermanos, a quienes aguarda un destino infame. En el desarrollo de la novela, discurren ensayos de índole diversa. Entre éstos, Flores da a conocer, sarcásticamente, lo que piensa de los escritores guatemaltecos: “...según los mismos criollos, todos los escritores de valía no sólo eran blancuzcos y europeizantes, sino que además ostentaban apellidos de abolengo: Miguel Ángel Asturias, Luis Cardoza y Aragón, Enrique Gómez Carrillo, José Milla y Vidaurre, o Augusto Monterroso. Incluso los de más reciente aparecimiento como Rodrigo Rey Rosa, quien veía lo aborigen con extrañeza, como algo lejano y exótico, o Dante Liano, quien codificaba su propia condición de hijo de casa en Europa en su última novela, o Francisco Pérez de Antón, quien se dedicaba a recrear, con añoranza, el anacrónico orden colonial” (p. 93). (Menos mal, me digo, que no hace alusión a las escritoras mujeres).

La novela tiene su culminación con la historia de Viernes cuando éste acepta ser intérprete aborigen de arqueólogos extranjeros. En el momento en que uno de ellos, llamado Pascual Reyes, lo contrata para dedicarse por completo al estudio. Entonces es enviado a una universidad de Boston, en donde, después de una dramática relación amorosa con una mujer no-nativa, se dedica a estudiar mañana, tarde y noche, aceptando su destino como “el informante nativo”, una especie de Malinche que, en alguna forma, traiciona a su raza. Y es Reyes quien comparte con Viernes aquello de que “La decadencia del imperio es inevitable cuando se rompe la armonía en el seno de la élite gobernante, cuando se instala la traición entre pares y se permite el destello del puñal de Brutos como mecanismo regulador del relevo del grupo en el poder”.

recrearte / la polilla. Pág. 8. Guatemala, agosto de 2007.

El informante nativo
Ronald Flores/F&G Editores, 2007

la polilla por javier payeras

Candido de Voltaire es un libro vigente porque atraviesa la condición humana como un rayo láser a un diamante. El arte de la ironía es ese láser. Quizá el secreto de una obra como esa sea el equilibrio entre el naturalismo y el humor negro en dosis exactas. Bien. Ahora traslademos el experimento a la periferia guatemalteca, imaginemos un personaje similar a Candido, llamémoslo Viernes, arropémoslo con una serie de prejuicios codificados en su origen étnico, su condición de nativo y náufrago dentro de su propia isla. Resultado: un relato sobre la Ciudad de Guatemala, un tratado-novela acerca de los horizontes desprovistos de luz, entre la emigración cultural y económica, que viven los millones de guatemaltecos que abandonaron su lugar de origen para poblar las periferias, conformar los barrios y abrirse camino en un país ancho y ajeno. Esta obra se inicia como una fábula alrededor de un personaje prefijado, poco a poco los escenarios y las circunstancias terminan definiendo, no al personaje, sino a la sociedad que lo construye a través del catecismo de la pigmentocracia y su «anhelo» de pureza. Este reciente libro de Ronald Flores es como un prisma que fragmenta (pulveriza) la visión reiterada por los modelos oxidados de la literatura guatemalteca testimonial, nostálgica y fraudulenta.
jpayeras@revistarecrearte.com.

criticasmagazine. 15 de diciembre de 2007.

El informante nativo. (The Native Informer)
Flores, Ronald.
Guatemala: F&G. 2007. 211p. ISBN 978-99922-61-59-0. pap. $15. FICTION

Guatemalan writer Flores here explores the relationship of Central American aborigines with urban, Westernized society, depicting their communities and their search for a way out of poverty. Early in his life, Viernes and his family leave Guatemala’s Lacandona rainforest and move to the city because Viernes’s father is convinced that to have a better life his son must become an archaeologist (he works at archaeological excavations). There, the family faces abject poverty, especially after Viernes’s mother gives birth to seven more children and his father dies. But Viernes’s innate thirst for knowledge earns him a scholarship from a mysterious corporation, the Global Museum, to finish his studies in archaeology. It is never clear what the corporation’s intentions are, but as all of the pre-Hispanic objects found in the Lacandona rainforest are removed and studied in foreign countries and universities, Viernes feels that he is a “native informer” betraying his cultural roots and is eventually forced to make a difficult decision. Unfortunately, even though this book sheds light on Central America’s aborigine communities through a mostly engaging plot, it fails to give its characters enough complexity. For instance, it is never explained how or why Viernes and his siblings are able to identify with their aborigine roots when they grew up in a completely Westernized and urban society, or how Viernes´s parents adapted culturally to their new home. Nonetheless, readers interested in social studies will certainly find this novel attractive. Recommended for bookstores and public libraries.—María E. Cruz, New York City

elPeriódico / Cultura y más. Pág. 21. Guatemala, martes 5 de febrero de 2008.

Viaje al centro de los libros

“El informante nativo”

Por: Méndez Videz

La novela de Mario Monteforte Toledo Entre la piedra y la cruz marcó una era de nuestra literatura y es modelo en la creación de autores posteriores. La obra deslumbra porque a través de Lu Matzar, el protagonista maya, presenciamos las grandes contradicciones de nuestro país. Lu nació en la sierra, acudió amontonado en camiones a cortar café y caña, acompañó al padre a los juzgados, conoció la injusticia, se hizo maestro en la ciudad capital, ejerció el oficio y fue golpeado por la realidad, se transformó, se hizo soldado, golpeó a su propia gente. Sufrió y aplicó el escarnio. Matzar no es tratado con paternalismo, sino se yergue como cualquier ser humano que reacciona bajo condiciones extremas.

Dante Liano publicó hace diez años El misterio de San Andrés, novela ambiciosa que plantea la reacción social vengativa en la memoria del zafarrancho de Patzicía tras la caída de Jorge Ubico. El protagonista es Benito Xocop, quien va a la escuela, al juzgado, es víctima de la injusticia, se opone a la violencia y se niega a participar en la masacre, pero luego es aprehendido como cabecilla, condenado a envejecer en la prisión, y que muere débil y desesperanzado tras el indulto.

La diferencia entre Matzar y Xocop es que el primero es un hombre bueno que se vuelve malo porque lo golpean como chucho, mientras que el segundo aguanta los golpes sin malearse, y repite la tradición cristiana de la Pasión, pero sin gloria, siendo memoria del vencido o eco del fin de la utopía.

Ronald Flores también navega tímidamente por la misma corriente en El informante nativo. El protagonista se llama Viernes, como el nativo que acompaña al náufrago más famoso de la literatura europea. Es revestido de la imagen india con cierto aire de personaje sacro, bienvenido con ritos folclóricos, aunque sus raíces se pierden al ser trasplantado a la capital. Sus hermanos poseen nombres mayas, pero Viernes juega de mestizo. La variación es que por encima de la oposición entre indios y ladinos sobresale el drama de las clases sociales. Viernes es un pobre viviendo en los barrios marginales, y se libra del mal destino porque estudia, lee y las instituciones lo ayudan gracias a su dedicación y origen. Pasa por la primaria, secundaria de pago y universidad, que son su universo. Nunca sale al mundo real ni presencia o participa en hechos épicos. Es individualista. Se quiere salvar él. Se mezcla con ladinos, extranjeros y oenegenistas, se acuesta con una rubia que es atraída por el exotismo hasta que Viernes se descubre advenedizo. No pertenece a etnia o país alguno. Es un chucho al que apalearon hasta arrancarle su identidad y orgullo, un arrimado.

Flores es joven, de escribir apresurado, y por llenar páginas nos cansa con pasajes de la historia de Tikal, investigaciones didácticas, o aburre repitiendo la palabra “aborigen” hasta el hartazgo (en las páginas 76 y 77 se repite 18 veces). Pero fuera de accidentes técnicos, lo importante en esta obra es la preocupación por un tópico delicado, el arribismo ante el poder de los grupos desfavorecidos y cómo afecta la corrupción su estado de conciencia.

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